Para el Director Nacional de Deportes maestros y profesores ponen obstáculos para que el deporte se desarrolle en el sistema educativo.

Fernando Cáceres estuvo en Carmelo en setiembre.

 

Fernando Cáceres, Director Nacional de Deportes, en el marco de los 25 años de los festejos del TAI participó activamente del mismo en una corre caminata, en lo que calificó de “promoción permanente del deporte.”

Por la noche estuvo en una interesante reunión  en el Municipio de Carmelo, donde realizó importantes declaraciones, algunas polémicas y muy jugadas. El actual jerarca dijo  textualmente que  “el principal obstáculo para que el deporte se desarrolle en el sistema educativo lo tienen los propios docentes.”

Cáceres señaló -en ese sentido- que el desafío es “vencer esquemas de parte de los docentes de Educación Física que piensan que la competencia deportiva es nociva. Nosotros estamos en contra de esa idea. Por supuesto que ciertos niveles de competencia son altamente nocivos, pero el deporte es una vía privilegiada al conocimiento y al saber.”

El Director Nacional de Deportes también puso su mirada crítica en Educación Primaria “hay maestras y maestros que tienen una enorme resistencia para la incorporación del deporte. Lo sabemos y estamos trabajando para sensibilizar y  convencer. Fuimos con un planteo en tratar que quintos y sextos años escolares amplíen el tiempo pedagógico. Es un camino largo el de vencer algunas cuestiones culturales”, indicó.

No hay plata

Entrevistado por Carmelo Portal dijo además que la reunión del mes de mayo con 51 instituciones representadas es  “un proyecto deportivo ambicioso.”  Cáceres alentó el proyecto carmelitano “es muy ambicioso, se trata de un polideportivo, un sueño fantástico cuyo nivel de inversión hace prácticamente imposible concretarlo en el corto plazo.”

Argumentó que “son inversiones de altísimo porte que además trascienden a un solo organismo público. Debieran encararse con una participación más amplia de instituciones del Estado pero además con participación privada. Lo que hemos conversado con el grupo de trabajo es redimensionar el proyecto, fijarle etapas. Para darle un ejemplo, una piscina nueva construida de la nada, cerrada y climatizada tiene un costo entre dos y medio a tres millones de dólares”, comentó.

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