Los desafíos de Carmelo a 201 años de su fundación

Carmelo.

Carmelo cumple hoy 201 años de su fundación y es una buena oportunidad para observarla y pensarla. El paso de los años en cada una de nuestras vidas ha muchos nos hace reflexionar, ¿por qué no hacerlo con la ciudad donde vivimos?.

Pensamos que desde el urbanismo hay mucho por hacer para mejorarla. La ciudad necesita una urgente mirada en los desagües junto a una inversión importante para solucionar lo que se ve en cada tormenta.

Necesitamos una ciudad más amigable con el medio ambiente y en eso jugaría un papel fundamental incorporar árboles en todas las veredas de Carmelo, lo que representaría un cambio radical en la calidad de vida de los ciudadanos. El conflicto entre el arbolado urbano y la infraestructura se debe a varios errores: mala planificación, mala selección de la especie y del espacio donde ubicarla. Los árboles pueden aportar múltiples beneficios ambientales, psicológicos y de bienestar social por gran cantidad de años, si se dispone de ellos correctamente.

Los árboles generan oxígeno, absorben dióxido de carbono y retienen los polvos y partículas que se mantienen en el ambiente, regulan y actúan sobre el clima, ya que aumentan la humedad del ambiente y disminuyen la temperatura en verano y la aumentan en invierno, además de generar corrientes de aire y constituir pantallas contra el viento, la lluvia, el granizo o los rayos solares.

Carmelo debe pensar la variable peatonal, como siempre fue así, no nos damos cuenta, pero hay grandes espacios que nunca lo pensaron para caminarlo. En la zona del ancla, por dar un ejemplo no existe espacio para peatones, se camina por la calle. Es necesario establecer un sistema relacional rico con los elementos detectados, usando conceptos como entorno, corredor y red, posibilitando que la gente tenga lugar para caminar sin hacerlo por donde transitan autos, camiones, motos y bicicletas. Una buena idea sería tener un programa de incentivos para la construcción de veredas.

Un último punto de abordaje es observar los eventos que se suceden en la faja costera. Un problema que a corto plazo impactará en el Balneario Zagarzazú, todos tendremos la posibilidad de ver las consecuencias. Otro tema será el de reconsiderar la faja costera de Playa Seré. De tener rigurosidad técnica en toda obra que se realice en proximidades a la costa. Porque allí están los próximos desafíos a sortear en un mundo donde el cambio climático impacta en nuestros espacios de convivencia.

Hay muchos temas para tratar y preocuparnos, está fue una síntesis de miradas que son importantes porque impactan en los días de hoy. Vivimos en una ciudad casi sin sombras, donde fuimos perdiendo espacios verdes en el paso a paso.

Los  árboles tendrían que ser tan respetados en las ciudades como las propias personas.

Carmelo es una hermosa ciudad ubicada en un lugar de una belleza increíble, debemos mirarla con cariño, afecto pero tenemos la obligación ciudadana de observarla también con preocupación.

 

 

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