Ingeniero Daniel Panario: “En el mundo ya no se construyen más ramblas”

"Vamos hacer la Rambla de Carmelo" dijo en campaña política el Dr. Carlos Moreira.  Ese deseo fue tal vez una idea apresurada, sin consultar a quienes conocen la realidad de las costas uruguayas. Ningún asesor le informó a Moreira que en el mundo ya no se hacen ramblas, sino que por el contrario las están eliminando.  La propia Cámara de Senadores comenzó la discusión del proyecto de ley por el que se establecen normas relacionadas con el ordenamiento territorial y desarrollo sostenible del espacio costero del Océano Atlántico y del Río de la Plata.

Foto: Semanario Brecha

# Por Elio García 

Esta semana, en el programa Tenemos Que Hablar de Radiolugares entrevistamos al Ingeniero Agrónomo Daniel Panario.  Se trata de un profesor Grado 5 de la Facultad de Ciencias. También  Director del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales y Coordinador de la Maestría en Ciencias Ambientales.  Con Panario dialogamos sobre cómo gestionan los gobiernos nuestras costas, el deterioro ambiental de las mismas y la gran ignorancia que existe -incluso hoy día- en gestionar estos espacios abiertos de vital importancia por parte de las autoridades.

¿En qué situación se encuentra hoy el espacio costero uruguayo?
La situación es extremadamente delicada. Venimos investigando la situación de los ambientes costeros desde hace varias décadas. En cada caso que estudiamos, casi siempre, nos encontramos frente a un caso de erosión costera. El retroceso costero se complica cuando alcanza una estructura fabricada, como puede ser una rambla o defensa costera, porque ahí el proceso se vuelve irreversible. Ya en el mundo no se construyen más ramblas, inclusive existen muchos ejemplos de eliminación de ramblas. Lo han hecho en la Provincia de Buenos Aires, algunos balnearios han mejorado su aceptación por el turismo por haberlas eliminado.

¿Cuál es la razón técnica en que no debe existir una rambla?
La playa tiene que tener márgenes de retroceso y avances, de fluctuación, porque es un sistema dinámico. A su vez viene subiendo el Río de la Plata, a la altura de Colonia debe haber subido como 15 centímetros promedio, esto se produjo principalmente en los últimos 40 años.

¿Cuál fue el motivo de este avance del río sobre la costa?
El calentamiento global. El mar viene subiendo unos 3,6 milímetros por año. Esto va continuar. Cuando la ola pega contra una estructura dura, y no contra una duna, la energía se refleja y arrastra lo que está abajo, por lo tanto termina eliminando ese muro y elimina la arena que está por debajo.

¿Cómo se explica realizar una obra costera sin análisis ambiental?
Cuando se construyó la mayoría de las obras existentes no había obligatoriedad de evaluación de impacto ambiental. A su vez no se conocía las cosas que hoy se saben. Tampoco conociendo las cosas que hoy se saben se hacen necesariamente las cosas bien. Tenemos el ejemplo del Puente de la Laguna Garzón, un disparate desde el punto de vista del manejo costero. En Uruguay es muy difícil abstraerse de la inversión, hay un pensamiento proclive a aceptar cualquier inversión. Ustedes tienen ahí la prueba en Punta Pereira (Montes del Plata).

¿Hay comprensión política de la problemática costera?
Hay sí cierta comprensión, nosotros hemos hablado con Senadores, Diputados, de todos los partidos y hay una cierta sensibilidad en el tema, pero esto no quiere decir que conozcan profundamente la problemática.

Usted mencionó a Montes del Plata ¿qué peligro representa esa instalación en nuestras costas?
El mismo que representó Botnia y sus consecuencias para el Río Uruguay, la contaminación con fósforo, presencia de algas, cianobacterias  que ustedes las deben ver todos los años. Las playas de Colonia, en el verano, cada pocos días aparecen esas algas que no son recomendables para el baño. Esto no solo es producto de las pasteras, pero estas juegan un rol muy importante en ese problema. En el caso de UPM nosotros hemos calculado que echaba al río tanto fósforo como la ciudad de Fray Bentos. Es como agregar una ciudad más y Montes del Plata tiene que ser lo mismo.

En el balneario Zagarzazú se nota claramente la erosión en la costa. La Intendencia de Colonia en su momento intentó colocar piedras. Lo que uno ve hoy es no intervención del gobierno en el tema ¿cómo percibe usted este problema?
Zagarzazú está integrado a un problema mayor que está integrado a la costa uruguaya y que va de Colonia hasta Aguas Dulces. Pretender controlar el río con piedras es falta de cultura costera. Generalmente la respuesta de gente sin estudios en la materia es tratar de poner hormigón, bolsas llenas de arena. Lamentablemente prefieren actuar de esa manera, que consultar a las personas que han estudiado estos temas.

¿Qué se puede hacer para revertir esta situación?
No hay recetas generales. A veces cuando a uno lo consultan ya es tarde.

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