La Colonia Etchepare en clave local

Buscan acelerar investigación sobre supuestas irregularidades en las Colonias psiquiátricas.

Tuve un deja vu

Por Sebastián Olivera

La semana pasada, un informe periodístico del programa “Santo y Seña” que se emite cada miércoles a la noche por canal 4, dejó al descubierto la dramática situación que viven los internos de las Colonias psiquiátricas “Etchepare” y “Santín Carlos Rossi”.

Al ver las imágenes tuve un deja vu; todo lo que me estaban mostrando ya lo había visto, y lo que es peor aún, era parte de lo que todos imaginábamos.

En setiembre de 2014, trabajando para otro medio de comunicación, comencé una investigación acerca de los lugares mencionados, por eso reviví todo aquello que me mostró el programa conducido por Ignacio Álvarez y me sorprendí al saber que casi un año después, todo sigue igual en aquel misterioso lugar.

El trabajo acerca de las Colonias psiquiátricas en mi caso fue motivado por Ernesto Figueredo, un hombre que vivía en situación de calle en nuestra ciudad y había sido enviado a la “Etchepare” a través de una orden judicial que se elaboró a nivel local, luego de un informe realizado por un médico forense en el Hospital Artigas, que lo diagnosticaba como “psiquiátrico”.

- P U B L I C I D A D -

La noticia no fue esa en realidad, sino su desaparición de la Colonia un mes después de su internación, la cual desde un principio fue definida como una “fuga” por las autoridades consultadas en su momento.

Durante varios meses nos ocupamos del tema a nivel periodístico ya que Figueredo no aparecía ni vivo ni muerto, y nadie desaparece de un día para el otro por arte de magia.

Dicho interno se encontraba en la Unidad Médico Quirúrgica de la Etchepare y había tenido más de un intento de fuga, según me confirmó en su momento el Director de Salud Mental de ASSE, Dr. Horacio Porciúncula.

Lo extraño es que a pesar de las señales que había dado Figueredo en su momento de no querer estar allí, no se le habría prestado la suficiente atención, o no habría importado su presencia o ausencia.

Durante los meses que duró aquella investigación intenté en varias oportunidades comunicarme con el Director de la institución, Osvaldo Do Campo, quien casualmente siempre se encontraba de recorrida por los pabellones cada vez que intentaba hablar con él. De hecho jamás me atendió, y lo más cerca que estuve de su oficina fue al contactarme con uno de sus secretarios, quien utilizaba terminología mafiosa tratando de evadirme o amedrentarme permanentemente.

El caso Figueredo no trascendió lo suficiente porque no había familia o amigos detrás que se preocuparan por él. En Carmelo vivía en situación de calle y se lo intentó ayudar de varias maneras a través de distintos actores sociales, pero finalmente su traslado a la Etchepare fue determinante en su destino.

El Director de Salud Mental llegó a preguntarme en uno de los contactos que mantuvimos, ¿quién era Figueredo?, ¿por qué nos interesaba tanto su persona?, ¿por qué nuestra insistencia?. Fue en ese instante en que me di cuenta que Figueredo ya era caso archivado para ellos, como lo deben de haber sido muchos otros internos del lugar.

Esta es apenas una gota en un océano, pero en realidad ¿cuántos Figueredo han pasado por allí?.

Las repercusiones del programa Santo y Seña se hicieron sentir previo a que el informe saliera completo al aire. Horas antes de que se emitiera el mismo, su spot publicitario fue la gota que rebalsó el vaso, ya que aparecían pacientes desnudos al aire libre en el predio de la Colonia y zonas evidentemente sucias dentro de las instalaciones. Esto motivó a que el Director de la misma pidiera licencia de forma apresurada, repitiendo una escena conocida; huir de los problemas.

Debido al manotazo de ahogado de Do Campo, ASSE decidió relevarlo de su cargo momentáneamente, pero la gran interrogante es si será o no reintegrado a sus funciones u ocupará algún otro lugar a pesar de lo que su gestión en las Colonias deja al descubierto.

En conferencia de prensa, el Director de Salud Mental, Dr. Horacio Porciúncula anunció dicha noticia y dijo que en lugar de Do Campo estará el Psiquiatra Federico Sacchi.

“Ha habido múltiples situaciones estresantes que determinaron que lleguemos hoy a esta situación” expresó a los medios en la conferencia el jerarca de ASSE, y añadió “cambiar a una persona no va a cambiar la situación de la salud mental”. Y aquí se abren nuevas interrogantes; ¿hay que cambiar a una sola persona?, ¿no se debería cambiar a todo un equipo?, ¿el Dr. Porciúncula no tiene responsabilidad?.

Siga como siga esta historia, las Colonias psiquiátricas volvieron a estar en el ojo de la tormenta. Lo ideal es que este momento mediático de la Etchepare no quede en el olvido; que alguien de explicaciones de por qué los internos viven en las condiciones que mostró el programa Santo y Seña, que se aclaren aquellas muertes dudosas que han figurado como “suicidio” o “natural” y aquellas “fugas” que como en el caso de Figueredo, no son ni más ni menos que extrañas desapariciones.

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