Paraguayos interesados en el proyecto de la Hidrovía Paraguay-Paraná explicaron su importancia

La Hidrovía.

El uso del principal cauce hídrico de Paraguay como salida al mercado externo de su producción ha sido fundamental su economía, a lo que se suman los fletes que cobran las naves de bandera paraguaya para el transporte de cargas captadas desde Brasil y próximamente de Bolivia.

El proyecto hidrovía Paraguay-Paraná, cuyo diseño se quiere adquirir de la experiencia en EE.UU., espera su aprobación por el Congreso Nacional de la nación sudamericana y sería una alternativa para mejorar las condiciones de la vía que se extiende de norte a sur desde Puerto Cáceres en Mato Grosso, Brasil, desembocando en el delta del Paraná, frente al puerto de Nueva Palmira,  y cuya longitud total de 3.442 kilómetros, cruza Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay.

Para conocer en profundidad el diseño del proyecto, el diario La Nación de Paraguay conversó con diversos interesados en el proyecto.

Juan Carlos Muñoz, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), señaló que “los sectores productivos como el complejo sojero, el cárnico y los armadores fluviales entre otros, centran su interés en la explotación del río como una salida importante y más económica hacia mercados internacionales a través del cauce hídrico. Es por ello la necesidad de implementar medidas para el mantenimiento como la aplicación de nuevas ideas para salvaguardar la vida de la hidrovía y su uso correcto”.

Agregó que “hoy la bandera paraguaya transporta el 99% de las cargas por este cauce ya sean paraguayas, brasileñas o bolivianas, lo que en su totalidad va al puerto de Nueva Palmira, Montevideo y a otros argentinos”.

Respecto a los tiempos del tránsito, Muñoz señaló que “al menos 40 días pasar desde Corumbá, Brasil, hasta Palmira, Uruguay, y si eso se logra reducir al 50% tendremos una flota dinámica eficiente”. Para eso necesitamos ríos señalizados, puertos con mayor capacidad de carga, terminales con menor burocracia, todo esto permitirá un crecimiento estimativo para el 2030 de transbordar aproximadamente 40 millones de toneladas anuales, es decir, poco más del 100% de lo que se registra”.

- P U B L I C I D A D -

En tanto, el desafío para el sector productivo, según Sonia Tomassone, la representante de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco): “el principal desafío es que la navegabilidad del río se dé las 24 horas, no podemos dejar que los productos se estacionen debido a la falta de condiciones para que se utilice el cauce. El 52% de nuestros productos se reembarcan en Uruguay y los restantes 48% por los puertos argentinos.

Equipo en paralelo

Por su parte el director de la Marina Mercante del Paraguay, Ronald Zayas, señaló que “el 82% de las exportaciones de Paraguay salen por agua, hoy contamos con la tercera flota más grande del mundo, con más de 3.200 embarcaciones por ambos ríos Paraguay y Paraná, de las cuales el 87% son de bandera nacional”.

Respecto a las condiciones para la concreción del acuerdo, Zayas indicó que “ellos (los norteamericanos) no van a sacar ni un gramo de arena del río porque vamos a ser nosotros los que haremos el trabajo. Segundo, condicionaron que no hablarán con terceros, sino con los actores directos. Y tercero, exigieron que se conforme un equipo “espejo” con un grupo de ingenieros senior y júnior que nosotros tenemos que elegir de la facultad de Ingeniería, para trabajar juntos los cuatro años, así para que cuando nosotros nos retiremos se quede un equipo idóneo para manejar el río”.

Acerca del sentido de este proyecto, el especialista en ingeniería de transporte y logística, Juan Segalés, manifestó que la idea es “seguir navegando con el doble de fluido y con el menor tiempo posible y llevar la misma carga al Río de la Plata pero a la vez seguir viendo camalotes y yacarés en el río, somos el único país del proyecto que tiene en cuenta el medio ambiente”.

Sostuvo además que “el río tiene sus pasos difíciles a lo largo de todo su trayecto, entonces lo que van a venir a enseñarnos los norteamericanos es un producto para modelizar y analizar una serie de factores como soluciones alternativas y especialmente no matar el medio ambiente.

Vía Mundo Marítimo

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