Por Santiago Carbone
Montevideo, 26 feb (EFE).- A pocos días del relevo presidencial en Uruguay, el actual canciller, Omar Paganini, asegura que el Gobierno de Luis Lacalle Pou será recordado por «abrir el país al mundo» y alzar la voz en defensa de «los valores más importantes de la humanidad».
Así lo indica en una entrevista con la Agencia EFE quien en marzo de 2020 asumió como ministro de Industria, Energía y Minería y que en noviembre de 2023 pasó al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores.
«Creo que Uruguay, en el gobierno de Lacalle Pou, fue claro en términos de sus objetivos, que era posicionarnos bien en la región en términos de valores y de defensa de la democracia y de las libertades; y, al mismo tiempo, buscar apertura al mundo. Las dos cosas las hicimos y en las dos cosas creo que seremos recordados como un Gobierno que abrió el país al mundo y que, además, levantó su voz en base a los valores más importantes de la humanidad», dice.
De acuerdo con esto, Paganini subraya que el país suramericano hizo esfuerzos claros y consiguió avances, mientras que no olvida la complejidad de un mundo en el que «renacieron las tensiones comerciales y los impulsos proteccionistas».
Del Mercosur a la Unión Europea
El canciller uruguayo hace hincapié también en la importancia de que el Mercosur avanzó y en la actualidad funciona «mucho más fluidamente» que años atrás.
«Hoy tenemos un flujo comercial que no tiene grandes obstáculos, más allá de que hay algunos episodios a veces. Por un lado y por otro lado, un Mercosur que se quiere abrir al mundo y ha buscado formas de abrirse cuando lleva muchos años más cerrado», sostiene.
Asimismo, subraya el valor del cierre de las negociaciones del bloque sudamericano con la Unión Europea.
«No se había logrado en los últimos 25 años y creo que claramente es un hito que permite abrir el Uruguay por lo menos a un mercado de 800 millones de habitantes», dice Paganini, quien también destaca la importancia de que la firma se llevara a cabo en Montevideo.
«Para Uruguay es algo muy simbólico, muy importante y muy fiel a su vocación de ser un lugar de encuentro, un lugar de oportunidades, de diálogo entre los distintos países. Uruguay siempre tuvo esta capacidad por ser un país más pequeño, donde los demás jugadores de alguna manera pueden sentirse cómodos e interactuar de manera libre», explica.
Además, detalla el valor del acceso a un mercado «muy importante» y de que las empresas europeas continúen invirtiendo en el país y generando oportunidades laborales, al tiempo que también se profundiza la relación política y cultural.
El Transpacífico y el multilateralismo
Por otra parte, Paganini recuerda que Uruguay también presentó formalmente su solicitud de ingreso al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, actualmente integrado por Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam.
«Lo que estamos buscando siempre es bienestar y prosperidad para nuestra gente y la prosperidad requiere puestos de trabajo, requiere inversiones, requiere presencia de actividades productivas en Uruguay», remarca.
Asimismo, añade que empresas de esos países podrían empezar a mirar a Uruguay como un lugar «para generar actividades productivas» que mejorarían la economía y darían más prosperidad.
Finalmente, Paganini recuerda que el mundo está viviendo «cambios de alineamiento geopolítico muy fuertes» y remarca que Uruguay «sigue siendo un país que cree en el multilateralismo».
«Cree en la necesidad de tener instituciones internacionales que garanticen estos principios que yo decía antes, y que en lo posible se pueda ir avanzando en solución pacífica, en darle oportunidades a todos, en que haya reglas de juego uniformes en lo que tiene que ver al comercio, y que de alguna manera nos permitan relacionarnos de igual a igual con todos los países», concluye.